¡Se va borrando la historia de Culiacán! Vandalismo y abandono destruyen los edificios antiguos del Centro Histórico

Propietarios dejan “caer” las casas históricas, ya sea por falta de recursos o a propósito, reconoce el director del INAH en Sinaloa, Servando Rojo.

Culiacán, Sinaloa(Paher Portal).- Lo que fue a principios de Siglo XX una funeraria propiedad de la familia Bazúa y posteriormente de la familia Sanz, que junto con los Olazábal poblaron toda una cuadra por las calles Francisco Villa, entre Carrasco y Rubí, hoy corre el riesgo de caer ante el vandalismo y el abandono.

Al igual que muchas propiedades de fines del Siglo XIX e inicios del XX, este hermoso inmueble de dos plantas, en el que alguna vez se dio servicio a los fallecidos en la capital sinaloense, está en riesgo de perderse, como tantas otras que a últimas fechas han arreciado con su destrucción.

Fue en Semana Santa cuando el enorme portón da madera por donde entraban los deudos, fue quemado por indigentes que ahí se alojan, en medio de escombros y ratas que se acumulan.   

Las vigas que daban soporte al segundo piso, han ido cayendo con los años, al igual que el enjarre que dio cobijo a los enormes ladrillos que forman parte de esta construcción.  

Servando Castro, director en Sinaloa del Instituto Nacional de Antropología e Historia, lamenta que muchos propietarios a propósito dejan “morir” estos tesoros históricos, cuando estos pueden ser aprovechados turísticamente.  

Es una posición errónea de muchos inversionistas llegar y decir: me sale más rentable tumbar un edifico y construir uno nuevo, que conservar el edificio y darle un uso, porque los edificios históricos tienen un gran potencial económico, de eso es lo que se tienen que dar cuenta muchos sectores sociales”, indicó.  

Y es que, así como la Funeraria de los Bazúa, otra construcción de finales del Siglo XIX está a punto de caer junto con el enorme árbol de hule que ya se comenzó a tumbar, es la ubicada por Andrade y Rosales, donde incluso Protección Civil municipal la consideró un riesgo.  

Ya nos solicitaron y la respuesta de nosotros va a ser ingresar el trámite por aquí y la salida es como hacemos nosotros para conservarla”, comentó.  

Añadió que en este caso, los propietarios deben presentar la solicitud ante el INAH y no ante el Ayuntamiento, porque es un edificio anterior a 1900 que está dentro del catálogo de edificios protegidos y deben buscarse alternativas para su conservación y de ser posible su rescate.  

Este edificio se dice es propiedad de la familia Bon Bustamante, sin embargo, con los años fue creciendo un árbol de hule que rompió sus paredes, pisos y prácticamente se adueñó de la vieja finca, cuya esquina de borde redondeado, que era donde daban vuelta las carretas jaladas por caballos, luce cuarteada y a punto de caer.  

Estos dos inmuebles son sólo una muestra de lo que el abandono y el vandalismo han hecho por la historia de Culiacán. Un sinnúmero de edificaciones empieza a caer por el embate del tiempo, la falta de mantenimiento y la carencia de recursos para invertir, reconoció el propio encargado de cuidar el patrimonio histórico, Servando Rojo.  

Con Información de: (Línea Directa Portal)

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