Gobierno estadounidense busca detectar posibles fraudes migratorios, revisar visas y perseguir a empresas que ofrecen paquetes para mujeres extranjeras que viajan a dar a luz.
El gobierno del presidente Donald Trump intensificó su ofensiva contra el llamado turismo de maternidad, una práctica en la que mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos con la intención de dar a luz en territorio estadounidense.
La estrategia contempla una mayor revisión de los casos en los que las autoridades consideren que una persona ingresó al país utilizando una visa de visitante con un propósito distinto al declarado, particularmente cuando existan indicios de que el viaje tenía como objetivo principal el nacimiento de un hijo en Estados Unidos.
Como parte de esta política, autoridades federales buscan identificar a las personas involucradas, investigar a intermediarios y empresas que ofrecen servicios relacionados con estos viajes y, en determinados casos, revisar o cancelar visas.
La investigación no se limitaría a quienes pretendan ingresar próximamente al país. Las autoridades estadounidenses también podrían revisar solicitudes de visa, historiales de viajes, registros migratorios y otra información para identificar posibles inconsistencias.
Entre los elementos que podrían llamar la atención de los investigadores se encuentran el estado avanzado de un embarazo, reservaciones de alojamiento, selección de hospitales, pagos a intermediarios o contradicciones en las respuestas proporcionadas durante una entrevista consular.
La administración Trump sostiene que ocultar deliberadamente el verdadero propósito de un viaje puede constituir un problema migratorio y derivar en consecuencias para quienes hayan utilizado información falsa para obtener una visa o ingresar al país.
Van contra el negocio
La ofensiva también apunta a las empresas que ofrecen paquetes de turismo de maternidad, algunas de las cuales proporcionan servicios que incluyen asesoría para tramitar la visa, alojamiento, transporte, atención médica y selección de hospitales.
De acuerdo con investigaciones citadas en Estados Unidos, estos paquetes pueden llegar a costar decenas de miles de dólares, dependiendo de los servicios contratados.
El gobierno estadounidense también ha señalado que investigará posibles operaciones financieras relacionadas con estas actividades cuando existan indicios de conductas ilícitas.
En Texas, el gobernador Greg Abbott se ha sumado a las acciones contra negocios que ofrecen este tipo de servicios a mujeres extranjeras, incluidas mexicanas, mientras autoridades estatales analizan posibles vínculos entre establecimientos, profesionales y empresas dedicadas a este sector.
Antecedentes de investigaciones
Las autoridades estadounidenses ya han llevado ante los tribunales algunos casos relacionados con organizaciones dedicadas al turismo de maternidad.
Entre ellos se encuentra el caso de Michael Wei Yueh Liu, quien en diciembre de 2024 fue condenado a 41 meses de prisión por delitos relacionados con una organización que alojaba a mujeres chinas y que, de acuerdo con el expediente judicial, las instruía para ocultar sus embarazos y proporcionar información falsa durante sus viajes.
Otro caso involucró a Chao Chen, cuya organización habría atendido a cientos de mujeres y cobrado importantes cantidades de dinero por los servicios ofrecidos.
Aunque la dimensión real del turismo de maternidad continúa siendo objeto de debate, las autoridades estadounidenses consideran que existe una industria que genera importantes ingresos alrededor de los viajes de mujeres extranjeras que buscan dar a luz en Estados Unidos.
Con la nueva ofensiva, el gobierno de Trump pretende no solamente impedir futuros casos, sino también revisar operaciones anteriores cuando existan indicios de fraude migratorio o violaciones a las leyes estadounidenses.
De esta manera, el turismo de maternidad se encuentra bajo un mayor escrutinio de las autoridades federales y estatales, particularmente en los casos en que se sospeche que las personas involucradas utilizaron mecanismos fraudulentos para ingresar al país.
