Comer nueces puede ayudar a prevenir enfermedades cardiacas

Cuidar la salud de nuestro corazón es vital para mantener una buena calidad de vida.

Cuidar la salud de nuestro corazón es vital para mantener una buena calidad de vida. A medida que envejecemos, esto se convierte en una prioridad cada vez más grande, ya que nos hacemos propensos a tener más complicaciones. Es por esto que la reciente investigación del Journal of the American College of Cardiology se hace tan relevante. En ella, se plantea la alternativa de que el consumo sostenido de alimentos como las nueces puede ayudarnos a prevenir las enfermedades cardiacas.

La investigación se ha hecho como parte del estudio Walnuts and Healthy Aging (WAHA), y califica actualmente como evaluación más grande y larga realizada en el área. A cargo de esta se ha colocado al Dr. Emilio Ros del Hospital Clínico de Barcelona, junto a Montserrat Cofán, Sujatha Rajaram, Aleix Sala-Vila, Cinta Valls-Pedret, Mercè Serra-Mir, Irene Roth, Tania M. Freitas-Simoes, Edward Bitok y Joan Sabaté.

Estudiando la relación entre las nueces y las enfermedades cardiacas

cintillo

Hasta los momentos, se sabe que incluir las nueces en la dieta diaria puede tener múltiples beneficios en nuestra salud general. Sin embargo, este se trata del primer estudio que enfoca sus esfuerzos en medir el impacto exacto de estos alimentos en la incidencia de problemas cardiacos, indica Tekcrispy.

Para poder llevar el estudio adelante, se contó con la participación de 600 adultos mayores sanos, de entre 60 y 70 años. Una mitad de estos debió consumir de 30 a 60 gr de nueces al día –junto a una dieta sana– durante dos años. La otra parte debió mantener una alimentación saludable durante estos dos años, pero sin incluir las nueves

Una vez pasó este tiempo, las diferencias entre los grupos fueron notorias. Aquellas personas que habían consumido nueces diariamente mostraron una mejor salud cardiovascular. En general, todo se debía a menores cuadros inflamatorios y una disminución de los biomarcadores que los desencadenan.

Reducir la inflación disminuye el riesgo de problemas cardiacos

“La inflamación a corto plazo nos ayuda a curar heridas y combatir infecciones, pero la inflamación que persiste con el tiempo (crónica), causada por factores como la mala alimentación, la obesidad, el estrés y la presión arterial alta, es dañina en lugar de curar, particularmente cuando se trata de enfermedades cardiovasculares”, dijo el Dr. Ros.

Esta correlación en los procesos de inflamación crónica y los problemas coronarios se da por su rol protagónico en el desarrollo de la aterosclerosis. Este es, básicamente, un proceso de endurecimiento de las arterias en el que la acumulación de placa les resta elasticidad hasta el punto de promover desde ataques cardíacos hasta accidentes cerebrovasculares.

Al saber de esta relación entre la inflamación y las enfermedades cardiacas, se estudiaron las muestras de sangre de los voluntarios que habían consumido nueces y de los que no. Comparativamente, aquellos que las habían incluido en su dieta reportaban hasta un 11,5% menos de biomarcadores inflamatorios en su organismo.

Para ser más específicos, de los diez biomarcadores exactos que se tuvieron en cuenta, seis respondieron al consumo de nueces al disminuir su presencia en el organismo. Particularmente, la citocina proinflamatoria, interleucina-1β, fue uno de estos biomarcadores que bajaron su incidencia en los sujetos que tuvieron una dieta rica en nueces.

Una nueva perspectiva para el tratamiento de enfermedades coronarias

“Los hallazgos de este estudio sugieren que las nueces son un alimento que puede disminuir la inflamación crónica, lo que podría ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardíaca, una condición a la que nos volvemos más susceptibles a medida que envejecemos “, concluye el Dr. Ros.

Ya otras investigaciones nos han hablado sobre cómo comer nueces nos ayuda a regular el colesterol y los triglicéridos. Ahora, este nuevo estudio, al comprobarnos su rol desinflamatorio en nuestro organismo, hace una nueva contribución al repertorio de beneficios de este alimento.

Según el Dr. Ros, compuestos como el ácido alfa-linolénico omega-3 y los componentes bioactivos como los polifenoles2 podrían tener que ver en este proceso recién comprobado. Sin embargo, es necesario que se hagan más investigaciones en esta área para poder afirmarlo con seguridad.

Mientras tanto, el Dr. Ros señala que igualmente esta información debería hacerse conocer, de forma que pueda incluirse en las nuevas recomendaciones nutricionales pensando en todos los beneficios que puede aportar.

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