El balance preliminar señala que Cali y Pereira concentran la mayoría de las víctimas; al menos 165 edificios colapsaron y persiste la búsqueda de personas desaparecidas.
El número de víctimas por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto aumentó a 169 personas fallecidas y 668 heridas, de acuerdo con un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).
Las autoridades advirtieron que la cifra todavía es preliminar, debido a que el reporte contempla únicamente información de las capitales y no incluye aún los datos de pueblos y comunidades rurales, donde también se han registrado daños importantes.
Cali y Pereira concentran la mayoría de las víctimas
Entre las ciudades con mayor número de fallecidos se encuentra Cali, en el departamento de Valle del Cauca, con 85 víctimas mortales, mientras que Pereira, en Risaralda, reporta 66 personas fallecidas.
Los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda y Chocó son señalados entre los territorios más afectados por el movimiento telúrico. También se han reportado daños en Caldas y Quindío, dentro de la zona cafetera del país.
Reportan edificios colapsados y daños en infraestructura
El terremoto también provocó severas afectaciones a la infraestructura. Hasta el momento se contabilizan 165 edificios colapsados en ciudades capitales, además de daños importantes en hospitales, aeropuertos y sistemas de transporte.
A esta situación se suma la preocupación de miles de familias que han reportado la desaparición de algunos de sus seres queridos. Sin embargo, todavía no existe una cifra oficial de personas desaparecidas.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el epicentro del terremoto se localizó en San José del Palmar, departamento de Chocó, a una profundidad de aproximadamente 103 kilómetros.
El movimiento se sintió en amplias zonas del centro y occidente de Colombia, provocando escenas de temor entre la población y daños en distintas regiones.
Continúa la búsqueda de sobrevivientes
Las autoridades mantienen la alerta roja en varias ciudades mientras equipos de emergencia, rescate y organismos de atención de desastres continúan trabajando en las zonas afectadas.
El balance podría aumentar conforme las autoridades logren ingresar a comunidades rurales y lugares donde todavía existen dificultades para evaluar los daños.
Por ahora, los esfuerzos se concentran en localizar a posibles sobrevivientes, atender a los heridos y establecer el número real de personas afectadas, mientras continúa la evaluación de los daños provocados por uno de los terremotos más devastadores registrados recientemente en el país.
