Lo que comenzó como una experiencia de movilidad estudiantil durante su licenciatura en Música terminó convirtiéndose en un vínculo académico que hoy la trae de regreso a la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Desde Bogotá, Colombia, Ángela María Velandia Bastidas se incorporó a la décima generación 2026-2029 del Doctorado en Educación de la Facultad de Ciencias de la Educación, después de haber cursado también en esta institución la Maestría en Educación.
Su primer acercamiento con la UAS ocurrió cuando cursaba el octavo semestre de la Licenciatura en Música en la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá, donde realizó una estancia académica en la Unidad Académica de Artes de la Casa Rosalina. Aquella experiencia despertó su interés por continuar su formación en la institución y, posteriormente, regresó para cursar la Maestría en Educación. Ahora, vuelve a la UAS para realizar el Doctorado en Educación, programa en el que encontró líneas de investigación afines a sus intereses académicos.
“Influyó mucho el programa de posgrado por sus líneas de investigación; convergen muy bien con mis intereses académicos. La línea en la que estoy ahorita es de TIC y educación”, expresó.
Durante su primera semana como integrante de esta nueva generación, Ángela participó en el programa propedéutico, donde conoció las distintas áreas de investigación que ofrece el doctorado, así como las posibilidades de movilidad académica. Entre sus expectativas se encuentra ampliar su acercamiento a la producción investigativa que se desarrolla tanto en la UAS como en otros espacios académicos.
Su incorporación como estudiante extranjera se vincula, además, con el Eje Transversal de Internacionalización del Plan de Desarrollo Institucional Con Visión de Futuro 2029, que contempla el fortalecimiento de la movilidad y la presencia internacional de la Universidad.
Al respecto, el coordinador de Posgrado de la Facultad de Ciencias de la Educación, doctor César Jesús Burgos Dávila, destacó que la incorporación de estudiantes de otros países favorece el intercambio académico y cultural, además de contribuir al fortalecimiento de las redes de colaboración.
“Recibir a Ángela Velandia en el Doctorado en Educación permite compartir culturas y aprendizajes, construir redes académicas, fortalecer la movilidad y representa una fortaleza para la internacionalización de este programa”, señaló.
Para Ángela, esta nueva etapa representa también una oportunidad de crecimiento personal, al integrarse a una comunidad universitaria distinta a la de su país de origen.
“El poder compartir de mi cultura y también permearme de la de acá”, destacó al referirse a lo que significa formar parte de esta décima generación.
Con la experiencia de haber cruzado fronteras para continuar su preparación profesional y académica, la estudiante colombiana invitó a otros jóvenes a aprovechar las oportunidades de movilidad que les permitan ampliar su formación y conocer.







