En vísperas del Día de Muertos, una de las expresiones más arraigadas de la identidad cultural mexicana, la Facultad de Informática Culiacán de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) convocó a reflexionar sobre la preservación de las tradiciones funerarias frente al avance de las tecnologías digitales, mediante la conferencia “Del epitafio al algoritmo: la transformación digital de la memoria y la cultura de la muerte”, impartida por la doctora Walkyria Azucena Angulo Castro.
La especialista, maestra en Arquitectura y doctora en Historia por la UAS, abordó la importancia de comprender cómo evolucionan los rituales y las formas de recordar a quienes han fallecido, sin perder el vínculo con las raíces culturales. Con más de tres décadas de trayectoria académica, Angulo Castro ha centrado su trabajo en el patrimonio urbanístico, arquitectónico y funerario, con aportaciones al estudio de la memoria colectiva y los cementerios históricos de Sinaloa.
Durante su intervención, explicó que la conferencia buscó acercar a los estudiantes a la relevancia de estas prácticas culturales y a los cambios que experimentan en el entorno digital.
“El objetivo principal es que los muchachos entiendan la importancia de nuestras tradiciones, puesto que en México la tradición más grande y la fecha más conmemorativa es el Día de Muertos. Pero también entender que cada vez se transforman más las formas, los ritos y la cultura de la muerte”, aseguró.
La investigadora destacó que la aparición de memoriales digitales representa una nueva modalidad para preservar el recuerdo de las personas, pero también plantea desafíos en cuanto al resguardo y la transmisión de las costumbres. En este sentido, advirtió sobre la responsabilidad de quienes desarrollan herramientas tecnológicas.
“Ellos, como informáticos, son los encargados de modificar quizás esa nueva modalidad de irnos a los memoriales antes que a los cementerios”, subrayó.
Angulo Castro señaló que, particularmente en Sinaloa y el norte de México, algunas prácticas funerarias han perdido presencia, mientras que celebraciones extranjeras, como Halloween, han ganado influencia entre las nuevas generaciones. Ante la proximidad del 2 de noviembre, la especialista destacó la necesidad de comprender el valor histórico y cultural de los rituales funerarios, así como los cambios que experimentan frente a las nuevas formas de conmemorar.
“La intención es esa: como universitaria, que se reivindiquen nuestras raíces, nuestras tradiciones y nuestras formas de atender a la muerte”, expresó.







