Con un déficit acumulado en el año de 1,600 millones de pesos y una necesidad inmediata de 1,380 millones para cerrar el ejercicio fiscal, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) atraviesa un momento financiero crítico. Ante este panorama, el Sindicato Único de Trabajadores de la UAS (SUNTUAS) Sección Académicos hizo un llamado urgente a la cohesión de toda la comunidad universitaria para respaldar las gestiones por un rescate financiero integral.
Así lo indicó en entrevista el Mtro. Samuel Jesús Castro Camacho, Secretario General del SUNTUAS Académicos, quien enfatizó que la institución requiere la suma de esfuerzos entre docentes, personal de intendencia, administrativos y estudiantes para afrontar el cierre de año y defender la estabilidad laboral y académica.
El dirigente sindical detalló que el boquete financiero impide cumplir con compromisos contractuales decisivos de fin de año, como el pago de las quincenas de noviembre, los aguinaldos y las prestaciones para el personal activo y jubilado. Señaló que este déficit es consecuencia de rezagos estructurales, entre los que destacan un subsidio por estudiante por debajo de la media nacional, la falta de reconocimiento presupuestal para miles de horas clase en bachillerato y nivel superior, y el costo de la jubilación dinámica, la cual beneficia a más de 6,000 excolaboradores con un costo anual de 2,600 millones de pesos sin subsidio federal o estatal.
Castro Camacho puntualizó que los esquemas de financiamiento basados en adelantos de participaciones o préstamos han quedado agotados, ya que solo transfieren la deuda hacia los meses siguientes. En su lugar, el sindicato y la institución demandan un rescate financiero definitivo por parte del Gobierno Federal y del Gobierno del Estado de Sinaloa, en correspondencia con los compromisos asumidos previamente y la calidad educativa de la universidad.
Asimismo, subrayó que tanto la administración como los trabajadores han cumplido con su parte a través de medidas de austeridad, reingeniería operativa, compactación de unidades académicas y una reforma laboral en la que la plantilla docente aporta a un fideicomiso para dar viabilidad futura a la institución.
Castro Camacho reiteró que la dirigencia sindical acudirá a las instancias correspondientes en la Ciudad de México para acompañar las negociaciones encauzadas por la rectoría, priorizando en todo momento el diálogo, el pago oportuno de los salarios y prestaciones de los trabajadores, y la continuidad de las labores operativas y de enseñanza.
