La crecida repentina del río Bhotekoshi arrasó viviendas, vehículos, caminos y puentes; equipos de rescate enfrentan dificultades para llegar a las zonas afectadas.
Una emergencia de gran magnitud sacudió este miércoles 26 de agosto una zona montañosa de Nepal, cerca de la frontera con China, luego de que una avalancha de tierra, rocas y hielo provocara una repentina crecida del río Bhotekoshi.
La tragedia ocurrió en el distrito de Rasuwa, una región del Himalaya caracterizada por su complejo terreno montañoso y su cercanía con el Tíbet.
De acuerdo con los primeros reportes, un deslizamiento ocurrido en una zona elevada habría alterado el cauce del río y generado una especie de represa natural. La acumulación de agua posteriormente cedió, provocando una inundación súbita que descendió con enorme fuerza por el valle.
La corriente arrastró viviendas, vehículos, caminos y puentes, sorprendiendo a residentes y trabajadores que tuvieron pocos minutos para ponerse a salvo.
Las autoridades reportan al menos 22 personas fallecidas, mientras que cientos permanecen desaparecidas. La cifra podría aumentar conforme los equipos de emergencia logren ingresar a las zonas más afectadas y avanzar con las labores de búsqueda.
Lodo y escombros destruyen comunidades
Videos difundidos después del desastre muestran una enorme masa de agua mezclada con lodo y piedras desplazándose por el cauce del río. Algunas estructuras ubicadas cerca de la corriente quedaron prácticamente destruidas.
Las vías de comunicación también resultaron severamente afectadas. Tramos carreteros quedaron cubiertos por sedimentos y rocas, mientras varios puentes fueron dañados o arrastrados por la fuerza del agua.
Estas condiciones han complicado el acceso de ambulancias, maquinaria y personal especializado a las comunidades que quedaron incomunicadas.
Las lluvias, los deslaves y la acumulación de escombros representan además un riesgo para los propios rescatistas, quienes avanzan con extrema precaución ante la posibilidad de nuevos desprendimientos.
Desastre también afecta al Tíbet
La emergencia no quedó limitada al territorio nepalí. Del otro lado de la frontera, en la región china del Tíbet, un deslizamiento de grandes dimensiones afectó el paso fronterizo de Gyirong.
La zona registró daños en carreteras, viviendas, hoteles y otras instalaciones, además de afectaciones en los servicios de electricidad y comunicaciones.
La cercanía entre ambas regiones convirtió el fenómeno en una emergencia de carácter transfronterizo, con infraestructura estratégica dañada y rutas de acceso severamente deterioradas.
Mientras continúan las labores de rescate, las autoridades de Nepal y China mantienen bajo vigilancia las zonas próximas a los ríos y los sectores con riesgo de nuevos deslaves.
La prioridad permanece en localizar a las personas desaparecidas, atender a los sobrevivientes y restablecer las comunicaciones con las poblaciones aisladas.
La cifra de víctimas permanece en actualización y podría modificarse conforme los rescatistas logren acceder a los puntos más afectados. Por ahora, el desastre deja 22 muertos confirmados, cientos de desaparecidos y una región del Himalaya golpeada por la fuerza repentina de la naturaleza.


