Reporte del USDA confirma mayor producción e inventarios en Estados Unidos, con una demanda sin cambios, lo que presiona las cotizaciones internacionales.
El mercado internacional de granos atraviesa un ciclo de precios a la baja que impacta de manera directa a los productores de maíz y otros cultivos en México, particularmente en Sinaloa, advirtió el presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), Jesús Alberto Rojo Plascencia.
El dirigente agrícola explicó que el reporte de enero del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó un escenario de mayor producción e inventarios en ese país, así como una demanda sin cambios relevantes, factores que han presionado a la baja las cotizaciones internacionales de los granos.
Detalló que el Informe de Oferta y Demanda Mundial de Productos Agropecuarios, junto con los inventarios trimestrales al 1 de diciembre de 2025, reflejó un incremento en la estimación de la cosecha estadounidense de maíz, que pasó de 425 a 432 millones de toneladas, debido a mejores rendimientos y una mayor superficie cosechada.
Esta mayor oferta, explicó, provocó una caída cercana a los 10 dólares por tonelada en los precios de los futuros del maíz en la Bolsa de Chicago en cuestión de días. En el caso del trigo, aunque las variaciones fueron menos pronunciadas, también se mantuvo una tendencia negativa, confirmando un entorno de precios deprimidos para los granos en general.
Rojo Plascencia subrayó que, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos y con otros cultivos, en México no existe una política institucional clara ni presupuestos específicos para la agricultura comercial de maíz, lo que coloca al sector en una situación de vulnerabilidad frente a los vaivenes del mercado internacional.
Indicó que este contexto afecta de manera directa a México por su integración comercial con Estados Unidos a través del T-MEC y se agrava por la apreciación del peso frente al dólar, cercana al 13 por ciento en el último año, lo que reduce en la misma proporción los precios que reciben los productores nacionales.
Finalmente, consideró urgente avanzar en un esquema de ordenamiento del mercado que facilite la comercialización, fortalezca las coberturas de precios y garantice un ingreso mínimo al productor, a fin de brindar certidumbre a toda la cadena productiva. Asimismo, advirtió que, salvo la ocurrencia de un evento climático extraordinario en Sudamérica o una reducción significativa de la superficie sembrada en Estados Unidos, las proyecciones apuntan a una oferta abundante y precios bajos durante los próximos meses.
