El legislador sinaloense denuncia una campaña de calumnias en su contra y afirma que busca evitar que los señalamientos sean utilizados para afectar al movimiento de transformación.
El senador por Sinaloa, Enrique Inzunza Cázarez, anunció públicamente su separación del grupo parlamentario de Morena en el Senado de la República para ejercer su cargo como legislador independiente.
La decisión fue comunicada mediante un escrito dirigido al coordinador de la bancada de Morena, Ignacio Mier Velazco. En el documento, Inzunza Cázarez señaló que asumió la representación de Sinaloa con el compromiso de apegarse estrictamente a la Constitución y a la ley, y explicó que su salida responde a convicciones personales y a una estrategia para enfrentar los señalamientos en su contra.
Denuncia campaña de calumnias
El senador afirmó que desde hace cuatro meses ha sido objeto de lo que calificó como una “feroz campaña de calumnias y diatribas”. Sostuvo que los ataques en su contra tendrían como propósito final afectar a liderazgos de mayor peso dentro de la política nacional.
Ante esta situación, aseguró que ejercerá su propia defensa legal e institucional, respaldado en su trayectoria y probidad profesional.
Inzunza explicó que decidió deslindarse de la bancada morenista para evitar que la oposición utilice los señalamientos en su contra como argumento para cuestionar al movimiento de transformación.
“En esa tesitura, por estricta convicción personal, he tomado la decisión de separarme del grupo parlamentario de MORENA, para ejercer mi cargo de senador de la República de manera independiente y conforme a la rectitud de mis deberes”, declaró.
Señala presuntas injerencias de Estados Unidos
El legislador vinculó la campaña que denuncia con la difusión de un instrumento que calificó como lawfare, atribuido a una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Según Inzunza, dicho documento carece de pruebas y contiene imputaciones que consideró falsas y dolosas.
El senador relacionó estos hechos con las denuncias que ha presentado desde la tribuna del Senado sobre presuntas violaciones a la soberanía nacional por la intervención de agentes de la CIA.
En sus señalamientos, también acusó un presunto contubernio con autoridades del estado de Chihuahua, particularmente con la gobernadora María Eugenia Campos Galván.
Inzunza sostuvo que permitir que los ataques en su contra sean utilizados para perjudicar a otros integrantes del movimiento sería, en sus palabras, “una cobardía y un error”. Por ello, afirmó que continuará desempeñando su responsabilidad como senador de manera independiente y conforme a sus convicciones.

