Los nuevos materiales aplicados a la construcción han comenzado a cobrar relevancia por sus ventajas frente a los sistemas tradicionales, especialmente en términos de eficiencia energética, sostenibilidad y adaptación al entorno. En este contexto, el M.C. Luis Alfonso Gurrola Camero, doctorando del programa en Ingeniería de la Construcción de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), dio a conocer un proyecto de investigación que propone una alternativa innovadora al uso del ladrillo convencional mediante la evaluación integral de bloques de suelo-cemento como material constructivo.
Explicó que su proyecto, titulado “Evaluación integral de bloques de suelo-cemento como material para la construcción”, surgió de una inquietud personal previa a su formación académica, orientada a encontrar materiales autóctonos de la región que fueran viables, accesibles y de bajo impacto ambiental. Señaló que, si bien inicialmente consideró otras opciones, las condiciones técnicas y la infraestructura disponibles lo llevaron a enfocar su estudio en la arcilla, un recurso abundante en la región.
Detalló que el bloque de suelo-cemento se elabora a partir de una técnica de estabilización comúnmente utilizada en el mejoramiento de suelos. Esta consiste en adicionar un porcentaje controlado de cemento a la arcilla: “Este procedimiento permite corregir problemas naturales del suelo, como la expansión y la retracción durante el secado, mejorando significativamente sus propiedades mecánicas y estructurales”, afirmó.
Sostuvo que se han realizado pruebas de resistencia a la compresión cuyos resultados demostraron que el bloque de suelo-cemento es viable para su uso como elemento envolvente en edificaciones. Añadió que también se evaluaron sus propiedades térmicas y acústicas, comparándolas con las de los ladrillos tradicionales utilizados en la región, y se encontró un mejor desempeño en el material propuesto.
Mediante simulaciones de desempeño energético realizadas con software especializado, se determinó que el uso de bloques de suelo-cemento puede generar un ahorro de hasta un 25 por ciento en el consumo energético destinado a climatización artificial en viviendas. Asimismo, el análisis de ciclo de vida reveló una reducción aproximada del 45 por ciento en las emisiones de gases de efecto invernadero, en comparación con materiales convencionales que requieren procesos de cocción altamente contaminantes”, reveló.
Finalmente, Gurrola Camero manifestó que, aunque el proyecto no tiene como objetivo inmediato su industrialización, sí busca sentar las bases para su aplicación a nivel local. Reiteró que este material podría aprovecharse en viviendas de la región, particularmente en fachadas desfavorables (como las orientadas al norte u oeste), contribuyendo así a disminuir la carga térmica de las edificaciones.





