Autoridades colombianas limitaron el ingreso de brigadas extranjeras a equipos reconocidos por INSARAG; mientras Topos Tlatelolco no pudo desplegarse formalmente, Topos Azteca llegó por su cuenta a Cali para apoyar en las labores de emergencia.
El devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia provocó una movilización internacional de equipos de rescate, pero la llegada de brigadas mexicanas al país estuvo marcada por restricciones y diferencias en los protocolos de actuación.
Las autoridades colombianas determinaron que únicamente podrían ingresar a las zonas afectadas los contingentes internacionales reconocidos bajo los estándares del Grupo Asesor Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate (INSARAG), organismo vinculado a la Organización de las Naciones Unidas.
La medida generó desconcierto entre ciudadanos y usuarios de redes sociales, debido a que mientras algunos rescatistas mexicanos lograron llegar a territorio colombiano, otros equipos, incluida una brigada militar mexicana, no pudieron incorporarse oficialmente a las maniobras.
De acuerdo con lo informado desde México, la brigada militar no contaba con una de las dos certificaciones requeridas para participar formalmente en las labores internacionales de búsqueda y rescate.
En este contexto, la agrupación Topos Tlatelolco decidió enfocar sus esfuerzos en México mediante la instalación de un centro de acopio de ayuda humanitaria en la alcaldía Iztapalapa, ante la imposibilidad de ingresar oficialmente a Colombia.
Topos Azteca llega por su cuenta a Cali
La presencia de rescatistas mexicanos en Colombia también se explicó por la diferencia entre los protocolos de actuación de las distintas organizaciones.
El grupo Topos Azteca, caracterizado por movilizarse de manera autónoma y establecer coordinación directa con autoridades y mandos de campo en las zonas afectadas, logró llegar a la ciudad de Cali sin esperar una invitación gubernamental formal.
Los integrantes viajaron como pasajeros en un vuelo comercial y asumieron por cuenta propia los gastos de traslado, siguiendo su esquema habitual de respuesta voluntaria ante emergencias.
Bajo el mando de Héctor “El Chino” Méndez, alrededor de 20 rescatistas llegaron directamente desde La Guaira, Venezuela, donde habían permanecido durante las últimas semanas brindando apoyo tras los recientes movimientos sísmicos registrados en ese país.
Protocolos diferentes entre las agrupaciones
Mientras Topos Azteca optó por trasladarse directamente y buscar coordinación en el terreno, Topos Tlatelolco mantiene una estructura de actuación basada en protocolos oficiales, coordinación entre gobiernos y autorizaciones diplomáticas.
Al no contar con el visto bueno requerido por las autoridades colombianas ni con el aval de INSARAG exigido para el despliegue internacional, el equipo de Topos Tlatelolco no pudo ingresar como una brigada formal de rescate.
¿Qué es INSARAG y por qué es importante?
El International Search and Rescue Advisory Group (INSARAG) es una red internacional respaldada por la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), cuyo objetivo es establecer estándares y mecanismos de coordinación para las operaciones internacionales de búsqueda y rescate en zonas afectadas por desastres.
Sus protocolos buscan evitar que la llegada desorganizada de numerosos equipos extranjeros termine complicando las labores de emergencia, saturando los puntos de acceso, duplicando esfuerzos o generando una carga adicional para las autoridades y comunidades afectadas.
El sistema contempla varias etapas antes y durante el despliegue de ayuda internacional.
Primero están los equipos locales. Durante las primeras horas después de un desastre, la prioridad corresponde a bomberos, Cruz Roja, Protección Civil, cuerpos de emergencia y la propia población, debido a que son quienes se encuentran más cerca de las zonas afectadas.
Posteriormente, las autoridades nacionales realizan un diagnóstico de la capacidad de respuesta para determinar si los recursos disponibles son suficientes para enfrentar la magnitud de la emergencia.
Cuando la capacidad del país es rebasada, se puede realizar un llamamiento formal de asistencia internacional, mediante el cual se solicita apoyo a otros gobiernos y a la comunidad internacional.
A partir de ese momento entran en juego los equipos internacionales clasificados bajo los estándares de INSARAG, los cuales deben contar con capacidad suficiente para operar de manera autosuficiente, incluyendo personal, transporte, herramientas, alimentación y otros recursos necesarios.
Finalmente, los equipos internacionales que llegan al país deben integrarse a un sistema de coordinación en el terreno, conocido como OSOCC (On-Site Operations Coordination Centre).
Desde este centro se organizan las brigadas, se asignan zonas de trabajo y se distribuyen las tareas de acuerdo con las capacidades técnicas de cada contingente, con el objetivo de evitar duplicidad de esfuerzos y garantizar una respuesta coordinada con los equipos locales.
Así, mientras Colombia mantuvo restricciones para el ingreso formal de determinadas brigadas extranjeras, algunos grupos mexicanos optaron por diferentes vías de actuación para intentar brindar apoyo a las comunidades afectadas por el terremoto.

