La entrega del Doctorado Honoris Causa a las científicas Annie Pardo Cemo y Rosaura Ruiz Gutiérrez fue calificada como una decisión que honra a la ciencia, reconoce trayectorias de excelencia y, al mismo tiempo, fortalece el prestigio institucional. Con esta distinción, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) robusteció su vocación de enaltecer las más altas expresiones del conocimiento, afirmaron representantes de diversos sectores.
En el ámbito local, el presidente municipal de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, acudió a acompañar a la Máxima Casa de Estudios en este acto que, dijo, confirma la relevancia de reconocer a figuras que han llevado la ciencia mexicana a altos niveles.
Felicidades por hacer esta distinción y este reconocimiento a la trayectoria de estas importantes personalidades en materia de ciencia y academia; venimos a acompañar a la universidad y a darles la bienvenida”, expresó.
Esta valoración tuvo resonancia en el plano nacional, ya que el secretario general ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), doctor Luis Armando González Placencia, señaló que este tipo de reconocimientos tienen un doble alcance: distinguen a quienes han construido trayectorias sobresalientes y, al mismo tiempo, posicionan a la institución que los otorga.
Es muy merecido; se trata de dos mujeres científicas con trayectorias muy destacadas y me da mucho gusto que la UAS les haga hoy este reconocimiento”, comentó.
En la misma línea, el subsecretario de Educación Media Superior y Superior de la SEPyC, Rodrigo López Zavala, coincidió en que la UAS ratifica su criterio y solidez institucional al reconocer perfiles de alto nivel: “Cuando decide otorgar un Honoris Causa es por sus trayectorias y aquí, sin duda, son dos grandes científicas (…); la universidad crece al reconocer a los grandes”.
A esta lectura se sumó el exrector de la UAS, David Moreno Lizárraga, quien enfatizó que este tipo de distinciones responden a una tradición universitaria que ha distinguido a personalidades de relevancia nacional e internacional.
Además del reconocimiento académico, distintas opiniones coincidieron en que este acto adquiere un significado especial al visibilizar el papel de las mujeres en la ciencia. La diputada María Teresa Guerra Ochoa destacó:
Reconozco a la universidad que haya tomado esta determinación; como mujer me siento orgullosa (…). Es una de las áreas donde hace falta fortalecer más la visibilidad, porque estamos hablando de que en áreas de ciencias e ingenierías apenas el 30% de los espacios son ocupados por mujeres”.
En ese mismo sentido, la titular de la Secretaría de las Mujeres, Ana Francis Chiquete, subrayó el impacto que este tipo de referentes tiene en las nuevas generaciones, al enmarcar que es un orgullo que las mujeres lleguen a estos espacios.
En sintonía con este reconocimiento a trayectorias que han marcado la ciencia en el país, el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, señaló que las científicas homenajeadas representan conocimiento y también valores fundamentales para la sociedad, al impulsar una visión basada en la verdad, la justicia y la paz.









