¡Resistencia y ecología! Investigadora de la UAS impulsa el desarrollo de cementos híbridos de baja huella de carbono, a partir de residuos industriales
La Facultad de Ingeniería Culiacán de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) lidera una investigación estratégica para transformar la industria de la construcción. El proyecto, encabezado por la maestra Alejandra Brambila Mendívil —quien también cursa el Doctorado en Ingeniería de Materiales en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL)—, se centra en el desarrollo de cementantes alternativos diseñados para mitigar el impacto ambiental del sector sin sacrificar la integridad estructural.
Actualmente, la industria del cemento es responsable del 8% de las emisiones globales de CO₂. Esta problemática radica principalmente en la producción de clínker, el componente base del cemento Portland convencional y el mayor generador de contaminantes en el proceso.
Ante este panorama, la propuesta de Brambila Mendívil se enfoca en los cementos híbridos, una innovación que ofrece beneficios clave:
· Reducción de emisiones: Disminuyen entre un 40% y 60% la huella de carbono.
· Sustitución inteligente: Permiten reemplazar hasta el 80% del clínker mediante el aprovechamiento de residuos industriales y puzolanas naturales.
Ciencia de Materiales y Economía Circular
La investigación no solo busca reciclar materiales, sino optimizar su rendimiento mediante la activación alcalina. El estudio utiliza una mezcla de subproductos industriales como:
· Ceniza volante y escoria de alto horno.
· Metacaolín y microsílice.
El objetivo central es analizar cómo la química de estos componentes influye en la microestructura y los productos de hidratación, factores determinantes para la durabilidad y la resistencia final del material.
Resultados Prometedores
Los hallazgos han sido contundentes: estos cementos son capaces de alcanzar resistencias superiores a los 40 MPa a largo plazo. Este desempeño los posiciona como una alternativa técnica y económicamente viable para:
· Elementos prefabricados.
· Morteros especializados.
· Aplicaciones estructurales de alta exigencia.
Los cementos híbridos activados alcalinamente se perfilan como una solución real. No solo reducen la huella de carbono, sino que integran la economía circular al aprovechar residuos industriales sin comprometer la seguridad de las edificaciones”, concluyó la investigadora.