La resistencia bacteriana a los antibióticos representa uno de los principales desafíos para la salud pública a nivel mundial. Por ello, las investigaciones enfocadas en encontrar alternativas terapéuticas cobran cada vez mayor relevancia. En ese sentido, la maestra en ciencias Katia Estefanía Villavicencio Salazar, egresada del posgrado en Ciencias Biomédicas de la Facultad de Ciencias Químico-Biológicas (FCQB) de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), desarrolló un estudio centrado en la bacteria Pseudomonas aeruginosa, reconocida por su alta capacidad de resistencia a diversos fármacos.
La investigadora señaló que este microorganismo fue incluido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la lista prioritaria de bacterias resistentes, debido a que presenta mecanismos que dificultan su eliminación mediante tratamientos convencionales. “Esta bacteria ha desarrollado resistencia a antibióticos de primera elección, como cefalosporinas y algunos carbapenémicos, lo que complica la atención médica en pacientes hospitalizados o inmunocomprometidos”, expresó.
Ante este panorama, dio a conocer que su investigación analizó el comportamiento de cepas clínicas de Pseudomonas aeruginosa frente a antibióticos como colistina y cefiderocol; este último, utilizado recientemente en Europa con resultados alentadores. Indicó que, durante las pruebas realizadas en población sinaloense, todas las cepas estudiadas mostraron una sensibilidad favorable al cefiderocol, lo que podría representar una alternativa terapéutica importante para pacientes en quienes otros tratamientos ya no resultan efectivos.
Villavicencio Salazar explicó que la bacteria posee diversos factores de virulencia que incrementan su capacidad de defensa, entre ellos la formación de biopelículas —que dificultan la penetración de los antibióticos—, además de sistemas especializados que expulsan los medicamentos antes de que puedan actuar. “Estas características permiten que la infección se complique y pueda propagarse hacia otras partes del cuerpo, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados”, subrayó.
Respecto a la metodología utilizada, comentó que el estudio se desarrolló bajo las directrices del Instituto de Normas Clínicas y de Laboratorio (CLSI, por sus siglas en inglés), considerado un referente internacional en la materia. Precisó que aplicó pruebas de susceptibilidad antimicrobiana mediante microdilución para colistina y difusión en agar para cefiderocol, técnicas que permitieron evaluar la efectividad de ambos fármacos a través de los halos de inhibición generados en los cultivos bacterianos.
Por último, Katia Estefanía Villavicencio Salazar subrayó la importancia de evitar la automedicación y el uso indiscriminado de antibióticos, ya que estas prácticas favorecen el desarrollo de superbacterias. Asimismo, manifestó su interés por continuar esta línea de investigación en sus estudios doctorales, enfocándose en la identificación de genes relacionados con la resistencia antimicrobiana.
Cabe destacar que el proyecto desarrollado llevó por nombre “Análisis del gen OPRL de Pseudomonas aeruginosa provenientes de aislados clínicos”.






