Gobernanza urbana, clave para el desarrollo sostenible y la equidad en Sinaloa, señala investigadora; analiza los retos del crecimiento y la Agenda 2030

En el contexto del crecimiento acelerado de las ciudades y los retos del desarrollo urbano, la doctora Yessika Mariana Cebreros Millán, docente de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), señaló que la gobernanza urbana se ha convertido en un elemento clave para enfrentar problemáticas relacionadas con la desigualdad social, la vivienda y el acceso a servicios públicos.

La especialista detalló que, mientras en 1960 alrededor del 50 por ciento de la población mexicana vivía en zonas urbanas, actualmente más del 80 por ciento habita en ciudades; una transición demográfica que ha generado nuevas demandas y desafíos.

Uno de los principales esfuerzos en la materia fue el convenio firmado el 25 de mayo de 2017 entre ONU-Hábitat y el Gobierno de Sinaloa. El propósito de este acuerdo fue impulsar el cumplimiento de la Agenda 2030 mediante políticas públicas enfocadas en el ordenamiento territorial, la movilidad sustentable, la vivienda, los servicios públicos y el cuidado del medio ambiente, estableciendo acciones a largo plazo para evaluar el desarrollo urbano sostenible durante un periodo de 12 años.

“Hoy las ciudades enfrentan un crecimiento acelerado que muchas veces no va acompañado de una planeación adecuada, lo que genera problemas de infraestructura, desigualdad y construcción en zonas de riesgo”, expresó Cebreros Millán. Añadió que, en el caso de Mazatlán, el crecimiento inmobiliario ligado al turismo ha provocado una expansión urbana desorganizada, con desarrollos construidos incluso en áreas cercanas a marismas y zonas vulnerables a inundaciones.

Aunque existen avances importantes, como la Estrategia Territorial Sinaloa 2030 y el Programa Municipal de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano aprobado en 2024, la investigadora subrayó que todavía persisten limitaciones en la continuidad de las políticas. Explicó que, en muchas ocasiones, los cambios de administración municipal provocan que los proyectos previamente establecidos pierdan seguimiento o no se desarrollen de la manera planificada.

“Existe un crecimiento importante en las zonas turísticas y en los desarrollos verticales de alto costo, pero también una marcada segregación socioespacial que afecta a familias de bajos recursos”, manifestó. Al respecto, comentó que los sectores ubicados en la periferia de Mazatlán enfrentan serias dificultades relacionadas con el transporte, los servicios públicos y los altos costos de agua y energía eléctrica, mientras que gran parte de su población trabaja en actividades vinculadas al turismo con ingresos limitados.

Por último, Cebreros Millán destacó que actualmente continúan las investigaciones y entrevistas con actores del sector público, privado y social para evaluar qué tanto se han cumplido las metas planteadas en la Agenda 2030. Asimismo, señaló que, aunque las autoridades municipales reportan inversiones millonarias en infraestructura, pavimentación y movilidad urbana, aún es necesario documentar con mayor claridad los resultados concretos en la reducción de desigualdades y en la transformación estructural de las ciudades.

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