Los conocimientos adquiridos, el intercambio de experiencias y la posibilidad de impulsar cambios positivos en sus comunidades fueron algunos de los aspectos más valorados por quienes participaron en el Diplomado en Construcción de Paz Culiacán 2026. Esta iniciativa fue impulsada por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), a través de la Unidad de Bienestar Universitario, en conjunto con la asociación civil Proceso Pacífico.
Jesús Moroni Arellano Ochoa, participante del programa, señaló que esta experiencia le ha permitido profundizar en conceptos fundamentales relacionados con la cultura de paz, además de fortalecer el trabajo colaborativo.
“Es una experiencia enriquecedora porque me permite conocer sobre la paz; que existe la paz positiva, la paz negativa, y nos enseña con teorías cómo podemos construirla. Sobre todo, hay un buen compañerismo en los trabajos en equipo”, expresó.
Asimismo, destacó que este tipo de iniciativas tienen un impacto real en la sociedad al brindar alternativas para la resolución de conflictos mediante el diálogo y la comprensión mutua, fortaleciendo una cultura basada en la no violencia.
Por su parte, Luz del Carmen Félix Garay calificó su participación como una experiencia altamente fructífera, al permitirle conocer nuevas perspectivas sobre el tema y enriquecer su visión a través de las aportaciones de compañeros provenientes de distintos ámbitos profesionales.
“Aprendimos también acerca de nuestros compañeros, desde sus experiencias, todo lo que aportaron y cómo cada una de sus contribuciones nos ayudó a discernir y a tener una idea de hacia dónde teníamos que encaminar nuestro proyecto”, explicó.
Como parte de las actividades del diplomado, Arellano Ochoa desarrolló un proyecto enfocado en la formación de constructores de paz dentro de las escuelas, con el objetivo de que los estudiantes identifiquen problemáticas relacionadas con la convivencia y diseñen estrategias para resolverlas de manera pacífica.
De igual manera, la propuesta de Félix Garay se centra en promover una participación ciudadana más activa y propositiva, impulsando que las personas se involucren en los asuntos públicos y contribuyan a la generación de iniciativas que favorezcan la paz, la justicia, la equidad y el bienestar colectivo.
Ambos coincidieron en reconocer el valor de estos espacios académicos para la formación de ciudadanos comprometidos con la transformación social, además de agradecer el respaldo brindado por la doctora Sofía Angulo Olivas, directora de la Unidad de Bienestar Universitario.





