El investigador de la Facultad de Historia de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Arturo Sánchez Parra, quien cuenta con años de indagación sobre aquel fatídico 2 de octubre, propuso explorar qué pasó después de esa fecha para reescribir la historia sobre la narrativa de 1968.
Lo anterior se dio en el marco de las actividades de la asignatura Formulación de Proyectos Históricos, jornada en la que llevó a cabo la conferencia titulada “Pensar en el 2 de octubre”, coordinada por el también investigador, doctor Félix Brito Rodríguez.
El evento se celebró en el Auditorio de Humanidades de la unidad académica rosalina, recinto que concentró a docentes y estudiantes de las diversas disciplinas del área. En este espacio, el especialista propuso a la comunidad académica romper con el enfoque tradicional que da por terminado el movimiento estudiantil con la trágica matanza en la Plaza de las Tres Culturas.
“Hay más cosas que decir sobre qué quedó del movimiento estudiantil que inició a finales de julio de ese año y que criminalmente fue cercenado el 2 de octubre. Pareciera ser que la academia interesada en el movimiento ha invisibilizado qué ocurrió del 3 de octubre en adelante; mi interés es lanzar la propuesta y abrir esa puerta para documentar ese después”, manifestó.
El especialista y doctor en Ciencias Sociales compartió los hallazgos de sus más recientes investigaciones en archivos y periódicos, destacando tres grandes líneas que marcaron el rumbo del país inmediatamente después de la tragedia:
La primera de ellas refiere al debate estudiantil sobre la huelga, con las intensas discusiones en la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional sobre la viabilidad de mantener las escuelas tomadas ante escenarios de profunda desilusión y debacle.
La segunda línea aborda la reforma legal del autoritarismo, centrada en el debate nacional e institucional para abrogar los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal —corazón legal del sistema autoritario—, una exigencia que el Gobierno comenzó a discutir solo después de la masacre.
Y la tercera comprende el luto frente a los reflectores internacionales, en referencia a las maniobras gubernamentales para ocultar el desastre de Tlatelolco ante la inminente inauguración de los Juegos Olímpicos en la Ciudad de México, una urbe que se encontraba en duelo.
Sánchez Parra subrayó que el movimiento no fue un hecho aislado, sino parte de un quiebre planetario que incluyó la oposición a la guerra de Vietnam, la lcha de Martin Luther King en Estados Unidos, el Mayo Francés y la Primavera de Praga.
Finalmente, ante la cercanía del 60 aniversario del 2 de octubre en el año 2028, hizo un llamado a integrar desde ahora una agenda de trabajo en la Facultad de Historia o el área de Humanidades de la Casa de Estudios sinaloense, que incluya publicaciones y actividades orientadas a analizar este crucial año desde la perspectiva de las ciencias sociales en la UAS.















